El programa de inserción sociolaboral, Somos Parte Burriana, en colaboración con Bankia y Fundación Caja Castellón, han trabajado durante 2020 en la mejora de la empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad.​

Por: FISAT

Desde junio hasta diciembre de 2020 se ha acompañado a 53 destinatarios/as directos en la búsqueda de un empleo y de forma indirecta se han visto beneficiadas 159 personas, lo cual supone un impacto positivo de más de 200 personas entre destinatarios/as y sus familias.

Estas acciones han sido posible gracias a la Convocatoria de Ayudas de Acción Social lanzada por Bankia y Fundación Caja Castellón en la provincia de Castellón para la realización de proyectos que mejoren la vida de colectivos en situación de vulnerabilidad. El programa Somos Parte Burriana de la Fundación Ángel Tomás- FISAT ha sido beneficiaria de 3.000 euros.

El proyecto Somos Parte para la provincia de Castellón está dirigido a personas en situación de vulnerabilidad, en riesgo de exclusión social e inmersas en procesos de exclusión social de intensidad leve, moderada o grave.

“Trabajamos con personas que forman parte de estos colectivos, de ahí que gran parte de los esfuerzos se centren en que desarrollen su potencial a través del entrenamiento de sus habilidades personales y sociales orientadas a la empleabilidad; además del conocimiento del entorno y los recursos que como ciudadanas y ciudadanos tienen a su disposición. Ambos aspectos son fundamentales para la autonomía y el cumplimiento de los derechos y deberes como miembros de la sociedad”, explican desde Somos Parte Burriana.

El objetivo general del proyecto es favorecer la empleabilidad de las personas en vulnerabilidad social, apostando por la obtención y mantenimiento de un empleo digno. “Consideramos que se ha cumplido de forma satisfactoria ya que las personas salen del programa más empleables, más empoderadas y con aptitudes para la búsqueda y el mantenimiento del trabajo”, explican desde Somos Parte Burriana.

Somos Parte basa su metodología en un plan individual, el acompañamiento durante el proceso, y en facilitar herramientas que sumen a ese plan para acercar a las personas participantes al mercado laboral. Entre los recursos se ofrecen talleres de búsqueda activa de empleo, habilidades orientadas al empleo, digitalización y trabajo de emociones. Se han realizado dos cursos de capacitación profesional: de limpieza bacteriológica y de limpieza en entorno sanitario.

Como se constata de los testimonios de los y las participantes en el proyecto, la mejora de sus aptitudes y actitudes para la búsqueda de empleo es lo más valorado.

Narjís ha sido una de las destinatarias que han cursado la formación de limpieza de entornos hospitalario: “ha sido un cambio muy importante en mi vida porque me ha dado fuerza y una sensación de seguridad en mí misma. He aprendido muchísimas cosas y he salido con ganas de seguir adelante y tener un futuro. Llegué a pensar que no podría salir adelante, ahora tengo muchas ganas de aprender más”.

Raquel ha valorado las habilidades sociales que ha adquirido a través de formaciones como el taller HOPE (Habilidades orientadas para el empleo). “Estoy muy contenta porque he encontrado un trabajo digno, he congeniado con mis compañeros gracias a lo que me han enseñado. En empleos anteriores había tenido algún problema y ahora afronto el trabajo de otra manera”, ha explicado.

En 2020, se han reforzado los talleres para la mejora de la empleabilidad con formaciones para romper la brecha digital, español para el empleo dirigido a personas extranjeras, y emociones para el empleo.

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