Por: CEPSS
Ante la aprobación del Real Decreto de regularización extraordinaria de personas extranjeras, las Plataformas Sociales Salesianas valoramos positivamente este paso, que supone el reconocimiento de derechos y la garantía de seguridad jurídica para miles de personas que ya viven, trabajan y forman parte de nuestras comunidades.
Esta medida da respuesta a una demanda social ampliamente respaldada, impulsada a través de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que recogió más de 700.000 firmas y cuya toma en consideración contó con amplio apoyo parlamentario. Más allá del acuerdo político, entendemos esta aprobación como un logro colectivo de la ciudadanía, de los derechos humanos y de la justicia social, que ha contado también con el respaldo expreso, en distintos momentos del proceso, de la Confederación Episcopal Española, CONFER y Cáritas Española.
Desde las Plataformas Sociales Salesianas hemos acompañado y apoyado esta reivindicación, sumándonos al movimiento “Esenciales”, liderado por personas migrantes y respaldado por numerosas entidades sociales, entre ellas entidades eclesiales que, desde el año 2021, vienen apoyando de manera continuada el proceso de regularización extraordinaria. Lo hemos hecho desde la convicción de que ninguna persona debería vivir en la invisibilidad administrativa, la inseguridad jurídica o la exclusión de los derechos básicos.
En este marco, las entidades eclesiales han impulsado y participado en un proceso amplio y participativo que ha llegado a concitar a más de 900 organizaciones de diversa índole. Desde el año 2023, estas entidades han participado en numerosas reuniones con actores políticos y sociales, trasladando una preocupación compartida y constatada en el día a día de su labor de acompañamiento: la relación directa e innegable entre la irregularidad administrativa y las situaciones de exclusión social.
Acogemos esta decisión con alegría, responsabilidad y con cautela. Alegría, porque reconoce y dignifica una realidad existente; responsabilidad y cautela, porque su eficacia dependerá de que las administraciones doten el proceso de los medios necesarios para que la regularización se traduzca en derechos reales y efectivos para las más de 500.000 personas a las que podría beneficiar.
La regularización extraordinaria no crea una nueva realidad: la reconoce. Permite acceder a derechos fundamentales como la sanidad, el empleo en condiciones dignas y la participación social, y contribuye a romper dinámicas de explotación, precariedad y economía informal que se sostienen precisamente sobre la irregularidad.
Las entidades que formamos parte de la Coordinadora Estatal de Plataformas Sociales Salesianas llevamos más de 25 años acompañando a miles de personas migrantes que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Desde nuestros proyectos, servicios y recursos trabajamos por una inclusión social plena y una inserción laboral digna, poniendo siempre en el centro a la persona, su dignidad y su proyecto de vida.
Este acompañamiento se desarrolla también en espacios educativos y comunitarios como escuelas, centros juveniles y parroquias, donde las personas migrantes participan de manera activa en la vida cotidiana, aportando, construyendo comunidad y formando parte plena de nuestras comunidades educativas, pastorales y sociales.
Desde el Observatorio Salesiano de las Migraciones, como parte del compromiso de la CEPSS y de las once entidades sociales de Salesianos y Salesianas en España, continuamos reflexionando, visibilizando y actuando de manera conjunta ante las realidades migratorias.
Seguiremos acompañando este proceso desde la cercanía, la escucha y el compromiso, confiando en que esta medida sea un paso más hacia una sociedad más justa, cohesionada y acogedora, donde todas las personas puedan vivir con derechos, dignidad y reconocimiento pleno.