La Fundación FISAT Salesianos Social ha puesto en marcha este año, gracias a la financiación de la Generalitat Valenciana, a través del IRPF autonómico, el programa ATès Mujer, una evolución de sus programas de intervención con mujeres.

Por: FISAT

ATès Mujer surge del análisis profundo de la realidad de las mujeres, el contexto social y los recursos disponibles en el territorio donde actúa la Fundación FISAT Salesianos Social. Además, se configura mediante la evolución de los proyectos Alraso Mujer y Albarrio Mujer que ya venía desarrollando la entidad.

Las profesionales que trabajan en la intervención con mujeres han constatado que los recursos públicos y privados actuales resultan, en muchas ocasiones, insuficientes o poco accesibles para abordar la complejidad de las trayectorias de vida de las mujeres en situación de vulnerabilidad.

ATès Mujer se presenta como una propuesta integral y flexible, centrada en la cercanía, el acompañamiento individual y la creación de espacios de participación comunitaria activa.

El programa se dirige a mujeres que, además de encontrarse en situación de vulnerabilidad, enfrentan desafíos estructurales que condicionan su bienestar, autonomía y ejercicio de derechos. ATès Mujer da respuesta a factores sociales, económicos, políticos o culturales que perpetúan la desigualdad de oportunidades, las distintas formas de violencia y la exclusión de las mujeres de los espacios comunitarios.

Factores que oprimen a las mujeres

El proyecto se despliega sobre un mapa de desigualdades persistentes. Con una brecha salarial del 18,3% (que se dispara al 33% en las pensiones) y una alarmante carga de cuidados no remunerados —donde 605.600 mujeres en edad laboral no buscan empleo por cuidar de familiares, una cifra diez veces superior a la de los hombres—. «No buscamos tutelar, sino acompañar procesos de autonomía», explican desde la entidad. El enfoque huye del asistencialismo para centrarse en la promoción de derechos. El programa pone el foco en factores críticos como la salud mental condicionada por la precariedad, la brecha digital y la discriminación interseccional que sufren especialmente las mujeres migrantes, quienes representan el 85,3% de las víctimas de violencia de género en la Comunidad Valenciana.

Un modelo integral: acompañamiento y sororidad

ATès Mujer propone una metodología que combina el acompañamiento individualizado con la fuerza de lo colectivo. A través de talleres de formación, diálogos y actividades de ocio y cultura, se busca que las mujeres:

  • Recuperen su bienestar emocional tras procesos de migración forzada o violencia.
  • Fortalezcan sus redes de apoyo mutuo, rompiendo el aislamiento mediante la sororidad.
  • Ejerzan una participación política y comunitaria activa, liderando la toma de decisiones sobre sus propios entornos.

Una de las novedades más transformadoras es la inclusión de espacios de sensibilización para hombres (Dóna Espai) sobre nuevas masculinidades y corresponsabilidad, entendiendo que la igualdad real no es solo una tarea de las mujeres, sino una transformación social que implica a toda la comunidad.

Para este 2026, el programa se desarrollará en Valencia, Alicante y Burriana.

El proyecto es una apuesta por un desarrollo social justo y sostenible, donde el tiempo de cuidados, el empleo digno y la vida libre de violencias puedan garantizarse.

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