Entrevistamos a María Paloma Serrano Costa, Trabajadora social en el centro de acogida de menores Casa Don Bosco de Burriana

Redacción Burriana

¿Cómo entraste a formar parte de la Fundación?¿En qué proyecto?

Me enteré de un Centro de menores que abrían los Salesianos y presenté el curriculum. Me apetecía mucho el proyecto. Empezar un proyecto casi desde cero. Se trataba de una Casa de Acogida de Menores en la localidad de Burriana. Esto fue en el 2011 y en septiembre se abrió la Casa Don Bosco en Burriana.

¿Por qué decidiste hacerte Trabajadora Social y dedicar tu tiempo por los demás?

Terminé en el instituto y no sabía que carrera estudiar, no me motivaba ninguna…una amiga me habló de una formación “ Educador especializado en Adaptación Social” .

Yo era una adolescente algo ”rebelde”, empatizaba con situaciones y personas con dificultades, reivindicaba cualquier cosa a favor de la mejoría y bienestar de las personas… Esta formación me fue como anillo al dedo. Recuerdo cuando hice las prácticas en el Centro de reeducación, antes “el reformatorio”. Puedo ver aquellas caras de los chavales, sus historias, cómo me introducía en su vida y su entorno con lo que veía allí de ellos, la conexión que podía generar con ellos, estos años fueron los que me acercaron a mi vocación de ayuda y acompañamiento. De ahí decidí seguir con Trabajo Social y Terapia Familiar.

¿Qué futuro le auguras a la Fundación?

De crecimiento, por supuesto

Cuéntanos un poco sobre la realidad del Proyecto

En la Casa tenemos 12 Chavales con sus “mochilas”, realidades complicadas, historias familiares duras, necesidades variadas y mucha falta de cuidados, atenciones y cariño. Nosotros acompañamos este proceso, proceso individual con o sin sus familias, depende de cada menor. Si la familia se puede incluir en este proceso, considero que siempre es mejor. El trabajo familiar es importantísimo en el menor. El menor que puede ir elaborando toda esta parte, ya tiene mucho ganado hacía su futuro. La familia es nuestra estructura de niños, si falla nuestro sistema emocional se desestructura y nuestros comportamientos se desestabilizan, nuestros pilares se debilitan…

En todo este proceso estamos nosotros, todos los profesionales que trabajamos con los menores ayudando a encontrar estructura en el interior de cada menor, con sensibilidad y cuidado de sus vivencias, empatía, alegría, rutina, reflexión, confianza, fe….FUTURO

El Café en Familia es otro proyecto que se ha iniciado relativamente hace poco, en el cual nos reunimos con familiares del Proyecto de Apoyo Educativo. En este espacio se trabaja desde la prevención. Siendo el hilo conductor un tema propuesto por las madres o las profesionales, trabajamos temas concretos dentro de las propias familias, visibilizando formas de hacer dentro de cada familia con cada hijo buscando mejoras en el cuidado y atención de sus hijos y en las madres. Una escuela para mamás.

¿Qué diferencia a la Fundación Ángel Tomás?

Trabajamos con las personas, desde la individualidad, cada uno de los menores que tenemos es único, cada familia es única, y desde ahí trabajamos y buscamos las posibilidades de crecimiento. No hay nadie igual. Apostamos por la persona desde la claridad y  la autenticidad. Generamos un ambiente familiar y de cercanía que facilita la interacción y confianza con y para el otro.

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