El proyecto Travesías es una iniciativa centrada en el acompañamiento integral a personas privadas y exprivadas de libertad, favoreciendo su inclusión social y laboral. En 2025, impulsado por la Coordinadora Estatal de Plataformas Sociales Salesianas, Grupo Martes comenzó su desarrollo en la Comunitat Valenciana.

Por: FISAT

La salida de un centro penitenciario, ya sea en tercer grado (semilibertad) o en libertad definitiva, es un momento que toda persona privada de libertad suele esperar con ansia. Los días cada vez pasan más lentos, las horas se detienen y los segundos llegan a pesar hasta que por fin llega el día: otra oportunidad.

Preparar la salida de prisión

En ese último tramo de privación de libertad es fundamental preparar la salida: ajustar las expectativas, establecer las prioridades, organizar los primeros pasos, conocer los factores de riesgo a evitar, fortalecer los factores de protección, encontrar motivaciones, dar a conocer los recursos comunitarios, y un largo etcétera que componen una lista de tareas difícil de completar.

“Como profesionales, nuestro objetivo es ofrecer todas las herramientas posibles de cara a la salida, tratando de fortalecer el vínculo terapéutico para poder continuar acompañando sus procesos en medio abierto”, explican desde Grupo Martes. Sin embargo, las personas se encuentran con muchos obstáculos que no dependen de ellas mismas: la sociedad ha cambiado, la brecha tecnológica, la dificultad para encontrar una alternativa habitacional, la escasez de recursos, el retorno a un entorno de riesgo…

Uno de los participantes de Travesías, OSM, describe las sensaciones de su salida de prisión. “Cuando salí me encontré un poco fuera de sitio y desubicado. Seguramente se debió a que estuve más de 5 años en prisión. Al final, te adaptas y acostumbras a la vida en prisión, y cuando sales te ves fuera de lugar, como si la cosa no fuera contigo”.

“Sentí un desconocimiento total de cómo llevar una vida fuera de todo a lo que estaba acostumbrado antes de mi ingreso, ya que dentro no se trabajó en mi reinserción en absoluto”, apunta JSL.

Travesías trata de tender un puente entre la prisión y la sociedad que queda al otro lado del muro, para que el impacto sea menos abrupto y amortiguar el choque con la realidad. Para lograrlo se diseñan actividades personalizadas y flexibles que se adapten a sus características, intereses y posibilidades, y que les permitan desarrollar un itinerario personal y su inserción sociolaboral para afrontar con éxito el tiempo que estén privados/as de libertad, por un lado, y su futura puesta en libertad o tercer grado por otro..

Las barreras de la libertad

Afrontar el día a día tras la privación de libertad presenta muchos obstáculos y barreras, algunas creadas por el entorno, la sociedad y los prejuicios hacia las personas que han estado en prisión. Otras vienen derivadas del tiempo de alejamiento de la realidad. “Tenía dificultad para estar en sitios con mucha gente y sobre todo por el ruido ya que era algo a lo que no estaba acostumbrado en absoluto. Tuve muchas inseguridades a la hora de hacer prácticamente casi cualquier trámite o tomar cualquier decisión”, relata JSL.

Afrontar el proceso en compañía

Quienes han participado en el proyecto Travesías reconocen la importancia del apoyo para afrontar las dificultades de la nueva situación, como señala JSL. “En mi caso en especial seguramente viví menos obstáculos de los que se puede encontrar casi cualquier persona ya que hice prácticamente un puerta a puerta entre el centro penitenciario y el proyecto Travesías”.

OSM destaca el factor tiempo y el apoyo especializado. “El tiempo y la ayuda de los profesionales y las personas voluntarias de Grupo Martes se consigue, poco a poco ir avanzando y salir adelante. También ayuda tener una familia y un trabajo, esto último es muy importante para sentirse parte de la sociedad de nuevo. Al final te vas situando en la rueda de la sociedad y sin más, te encuentras de nuevo siendo tú mismo. Eso sí, sin dejar de lado nunca, ni olvidando lo que me llevó a prisión, mi adicción”.

Gracias a este proyecto que está financiado por el IRPF estatal, las personas que han estado privadas de libertad tienen una oportunidad real de reinsertarse en la sociedad. El proyecto Travesías ofrece un plan de intervención integral con actividades personalizadas y flexibles Se busca proporcionar herramientas que permitan a las personas afrontar con éxito el proceso hacia la libertad y la resinserción en la sociedad. Mediante un equipo multidisciplinar se trabaja las diferentes áreas que componen la vida social de la persona (área psicosocial, empleo, salud, ocio, de convivencia y relaciones, ).

En mi caso me ayudaron en prácticamente todos los aspectos de mi vida», enumera JSL. “Me ayudaron a formarme, recibí acompañamiento psicológico, apoyo y consejos a la hora de tomar decisiones importantes; ayuda jurídica. Me ayudaron a buscar trabajo y vivienda, y me enseñaron a tramitar y gestionar todos los papeles que tenía que presentar”.

Un cambio progresivo que se refleja también en la nueva forma de afrontar la vida y aprovechar la nueva oportunidad. “Me ayudaron a tener una perspectiva diferente y ver que hay un nuevo comienzo. Dentro de todo lo malo podemos ver la vida diferente, con más fuerza y optimismo”, asegura GL.

Un cambio que como reconoce JSL, empieza por uno mismo. “Aprendí a relacionarme de una manera sana. Hicieron que no me sintiera solo en el mundo completamente nuevo que estaba descubriendo. Es un recurso que ayuda si te quieres dejar ayudar a rehacer tu vida desde 0”.

Travesías es un proyecto de atención a personas privadas o que han estado privadas de libertad, impulsado por la Coordinadora Estatal de Plataformas Sociales Salesianas, con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030; a través de la convocatoria de ‘Actividades de interés general consideradas de interés social’.

 

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