La jornada formativa “Mirando hacia adelante. Nuevos retos en las adicciones” de la Fundación Ángel Tomás- FISAT, reflexionó sobre la situación de las personas con adicciones en prisión, los retos de futuro en las adicciones y el papel del voluntariado como testigo y parte esencial del acompañamiento a personas con conductas adictivas.

Por: FISAT

La II Jornada “Mirando hacia adelante. Nuevos retos en las adicciones que organiza la Fundación Ángel Tomás- FISAT, en colaboración con la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, contó con una amplia participación. Una media de 100 asistentes estuvieron conectados/as el sábado 14 de noviembre a la formación sobre voluntariado y adicciones 

La segunda edición de la jornada formativa trató como tema principal las adicciones en el entorno penitenciario. Contó con la participación de expertos como Javier Vilalta, director de la Associació Àmbit; la psicóloga Lucila Chust, Ángel Turbi, doctor en psicología y Vicent Andrés, director de Proyecto Hombre Valencia. Además de Carmen Santos y Sara Piñango, voluntarias en Reconecta Conductas y Grupo Martes, respectivamente, que hablaron de sus experiencias.

Las adicciones en el ámbito penitenciario

La jornada permitió conocer la situación de las personas con adicciones en el ámbito penitenciario. Javier Vilalta destacó que en la actualidad más de un 40 % de la población reclusa con adicciones padece un trastorno mental grave. Lo cual supone que exista un alto porcentaje de personas judicializadas con una patología dual.

La falta de recursos adecuados para tratar a personas con problemas de salud mental comienza en el exterior del ámbito penitenciario y las convierte en personas con una mayor vulnerabilidad a nivel laboral y social. 

Dentro de la prisión, la falta de recursos provoca una vulneración de los derechos, tanto estatales como los derivados de tratados internacionales, de las personas reclusas que sufren la patología dual (adicción y trastorno mental). Entre esos derechos destaca el derecho sanitario por la falta de médicos. Que seguirá agravándose, advirtió Vilalta, “actualmente un/a médico/a que trabaja en prisión cobra hasta un 25 % menos que un facultativo que trabaja en la sanidad pública”. “El sistema obvia la legislación vigente para no asumir las competencias en materia sanitaria en el entorno penitenciario”, recordó el experto.

Intervención completa de Javier Vilalta en la II Jornada de voluntariado y adicciones de la Fundación Ángel Tomás- FISAT

Mujer y adicciones

Vilalta, Carmen Santos y Lucila Chust coincidieron en que las mujeres con adicciones son las más estigmatizadas.

“Existe un doble estigma; por ser mujer y por ser adicta”, incidió Santos. El comportamiento en el consumo es distinto entre hombres y mujeres. Mientras que el hombre consume en el ámbito público, drogas ilegales, y su consumo es más visible, por tanto la respuesta es más temprana en el ámbito familiar y se buscan soluciones; la mujer por el contrario consume en el ámbito privado y consume drogas legales: alcohol y pastillas (analgésiscos opioides, hipnosedantes). “Mientras consume, la mujer sigue manteniendo sus roles sociales y sus responsabilidades durante mucho tiempo”, explica Carmen Santos. 

Carmen, voluntaria en la asociación Reconecta Conductas, hizo hincapié en dos tópicos: “No existen drogas duras y drogas blandas, hay drogas legales e ilegales y todas te destrozan la vida”.

“Las adicciones no se curan, se aprende a vivir con ellas”. 

De su experiencia como voluntaria, Carmen considera que el voluntariado que acompaña a personas con adicciones debe estar formado e ir de la mano de profesionales; también requiere mucho trabajo personal y “una estructura emocional fuerte porque vais a sufrir”, apuntó.

Desmontar prejuicios de las adicciones

En el mundo de las adicciones existen muchos prejuicios y es muy importante desmontarlos para sensibilizar a la sociedad de los problemas que sufren las personas con adicciones. Sobre ello habló Sara Piñango, voluntaria en Grupo Martes, proyecto de FISAT que trabaja para la rehabilitación y la inserción sociolaboral de personas con adicciones. “Cuando comencé mi voluntariado en Grupo Martes, creí que no iba a ser una buena voluntaria”, cuenta Sara, “porque tenía estigmatizada de forma errónea a las personas con adicciones. Las culpabilizaba de su situación”.

Sara reconoce que eso cambió pronto cuando comenzó a asistir a las reuniones de los martes del proyecto, “pasé de culpabilizar a responsabilizar y sobre todo a entender a estas personas como individuos y no generalizar”.

De su experiencia, Sara anima a las personas que quieran ser voluntarias a identificar sus cualidades y en qué momento pueden aplicarlas para ofrecer esos servicios a favor del proyecto y de las personas destinatarias. 

Puedes conocer las experiencias de las voluntarias en este enlace. Pincha aquí.

Los retos en las adicciones

Lucila Chust, Ángel Turbi y Vicent Andrés plantearon diferentes retos que hay que asumir en la lucha de las adicciones. 

Chust planteó la necesidad de aclarar qué es la perspectiva de género. Fundamental en el tratamiento de las adicciones en las mujeres. A su juicio, “la ilusión de la igualdad nos está provocando muchas dificultades en el tratamiento”. La experta abogó por un tratamiento no mixto, frente al mixto que mantiene las barreras para las  mujeres.

Por su parte, Turbi puso el acento en la poliadicción y urgió a diseñar nuevos tratamientos integrando diferentes conductas adictivas. 

Vicent Andrés relató las dificultades añadidas que la actual crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia está provocando en las personas con adicciones. Como colectivo vulnerable, encuentran más dificultades para la inserción sociolaboral; y la distancia impuesta incide negativamente en su acompañamiento y apoyo, “tendemos a cuidarnos a unos mismos y vemos al otro como un enemigo que me puede contagiar”, reflexionó.

El director de Proyecto Hombre consideró que los retos pasan por reforzar los derechos sociales en colaboración con el Tercer Sector y movilizar hacia la solidaridad a través del voluntariado. 

“El voluntariado humaniza. Necesitamos un voluntariado comprometido en el tiempo, con  mirada larga que crea ese acompañamiento y alianza. La persona voluntaria ocupa un lugar muy importante como testigo de la realidad (dentro de una prisión, de un centro de internamiento para personas extranjeras…). 

Intervenciones de los/las participantes en la mesa redonda retos en las adicciones en el marco de la jornada de voluntariado y adicciones de la Fundación Ángel Tomás-FISAT

 

“Mirando hacia adelante. Nuevos retos en las adicciones” es la apuesta formativa anual que organizan de forma conjunta el programa de prevención y apoyo en las adicciones y Voluntariado de FISAT con la financiación de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas.  

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